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Curso bíblico del libro de Marcos
Lección 9 Las últimas enseñanzas de Jesús
Marcos 13:1-13 Jesús da advertencias en contra de eventos venideros
Al salir del área del templo, uno de los discípulos señaló los edificios magníficos del templo, comentando acerca de su esplendor. Jesús respondió que todo iba a ser derribado y este comentario chocó a los discípulos. Preguntaron cuándo esto iba a ocurrir y cuáles iban a ser algunas señales que esta destrucción iba a comenzar. Jesús contestó al hablarles de cosas que iban a suceder antes de la destrucción del templo, de falos Cristos, guerras, desastres naturales y una gran persecución. Esos eventos iban a preocupar a los cristianos, pero Jesús les aseguró no eran señales de la destrucción inmenente del templo. Es notable que algunos han interpretado estas señales, las cuáles Jesús dijo que iban a preceder la destrucción del templo, y las han aplicado para tratar de predecir la fecha del retorno personal de Cristo,
13:14-30 La destrucción del templo
Este párrafo es uno de los más difíciles en el libro de Marcos y debemos señalar algunos puntos importantes antes de analizarlo: (a) Jesús dijo que todos estos eventos iban a ocurrir durante aquella generación. (b) Sabemos que Jerusalén y el templo fueron destruidos en el año 70 D.C., o sea, como 40 años después de estas palabras. (c) Los reportes que hablan del sitio espantoso donde ocurrió indican que miles, quizás hasta un millón de personas hubieran muerto en el conflicto. (3) Jesús advirtió a los cristianos que huyeran a los montes. La historia nos dice que los discípulos huyeron a una fortaleza montañosa cerca del Mar Muerto. Así, según entendemos, ningún cristiano murió en aquella guerra. ¡Siempre conviene escuchar a Jesús!
13:31-37 Jesús habla de su retorno personal
En versículo 30, Jesús dijo que la destrucción del templo iba a pasar durante aquella generación. Pero en versículo 32, habló de un evento que iba a ocurrir en un tiempo desconocido, o sea, de su retorno y de la destrucción del mundo. Ni Jesús sabía cuando aquel evento iba a ocurrir. Así, exhortaba a todos a estar alertas y a prepararse continuamente por su retorno.
Note: Lecciones prácticas:
(1) No debemos creer a nadie que afirme poder predecir la fecha del retorno del Señor. Si Jesús no la sabía, ningún hombre lo va a saber. Cualquiera que afirme poder discernir la fecha del retorno de Jesús por medio de un analisis cuidadoso de textos proféticos, afirma saber más que el Señor mismo, y no debe ser tomado en serio. (2) Puesto que no sabemos cuando el Señor va a volver, debemos siempre estar listos. Si usted supiera seguramente que el Señor volvería hoy, ¿cambiaría su vida en alguna forma? Entonces, ¿por qué no hacer estos cambios inmediatamente como si supiera que vendría hoy (¡quizás lo haga!) Sería insensato demorar el arrepentimiento.
14:1-11 Jesús ungido
¡Qué contraste vemos aquí en las actitudes con respecto a Jesús! Los sacerdotes y los escribas le vigilaban, buscando oportunidad para matarle. Jesús ofreció traicionarle, pero una mujer soltera gastó lo que valía 300 días de trabajo para conseguir un perfume para ungir a Jesús. Los discípulos la criticaron por este acto extravagante de amor, teniéndolo como un derroche de dinero. Pensaron que fuera mejor haber vendido el perfume para dar el dinero a los pobres. Pero Jesús defendió a la mujer, diciendo que le había ungido su cuerpo para la sepultura y que en todo el mundo, se hablaría de su acto de bondad.
14:12-26 La última cena
La pascua fue una fiesta anual la cual conmemoró la salvación de los judíos de la última plaga en Egipto (véase Exodo 11, 12). Jesús envió a los discípulos para preparar la fiesta y entonces comió con ellos. Al comer, Jesús dijo que uno de ellos le iba a entregar, tratando de preparar a los discípulos por la noche traumática que venía. El Señor también tomó una porción del pan y del fruto de la vid de la pascua y dijo que fue Su cuerpo y Su sangre. Así se inició la práctica de la cena del Señor, una fiesta espiritual que fue guardada por los primeros cristianos (Hechos 2:42; 20:7; 1 Corintios 11:17-34).
Note: "¿Seré yo?"
Es interesante observar las reacciones de los discípulos a Su predicción que uno de ellos le iba a entregar. Cada uno preguntó, "¿seré yo?" Estaban pensando en la posibilidad de su propia caída. Lamentablemente, pronto desapareció este momento de confusión y en el próximo párrafo leemos de su exceso de confianza. Es sorprendiente ver que no preguntaron, ¿"será Judas"? porque evidentemente no habían observado nada en el comportamiento de Judas que hubiera indicado que fuera traidor. Al leer las advertencias de Jesús en la Biblia, siempre debemos preguntarnos, ¿seré yo?
14:27-31 Jesús predice el temor de los discípulos
Jesús les dijo a los apóstoles que todos ellos le iban a abandonar. Pedro replicó que aunque todos los otros lo hicieran, él jamás abandonaría a Cristo. Jesús le dijo a Pedro que le iba a negar aquella misma noche, pero Pedro lo negó diciendo que estaba dispuesto a morir por El. Quizás el hecho que Pedro confiaba tanto en si mismo es la razón que la profecía de Jesús se cumplió en pocas horas.
14:32-42 Jesús ora en el huerto
Jesús llevó a sus discípulos a un huerto y les pidió que vigilaran y oraran. Les dijo estar triste hasta la muerte, fue un poco adelante y oró que Dios le quitara la copa de sufrimiento. Jesús sabía que su muerte iba a ser espantosa y pidió sobre todo que se hiciera la voluntad de Dios. Cada vez que volvió a ver a sus discípulos, los encontró dormidos, y por tanto tuvo que luchar solo con Su agonía y Sus temores, sin tener ayuda de sus amigos.
Note: Los verdaderos sufrimientos de Cristo
Este párrafo revela la intensa agonía de Cristo al pensar en los sufrimientos venideros. Sabía exactamente lo que le iba a pasar y la idea le llenó de pavor. ¿Estaba pensando solamente en el dolor físico? La crucificción sin duda fue una experiencia espantosa, la víctima fue sofocada lentamente y se endebilitó hasta el punto de no poder apoyar su cuerpo en los clavos para respirar. Pero otros han sufrido este tipo de muerte con menos pavor que Jesús. Debía haber habido algo más allá del dolor físico que Jesús temía. Algunos pasajes enseñan que Jesús cargó en la cruz los pecados de todo el mundo (Isaías 53; 1 Pedro 2:24; 2 Corintios 5:21). Sufrió el castigo por el pecado del hombre, el cual fue la muerte espiritual, la separación de Dios. Su mayor agonía fue el ser cortado de Su Padre en la cruz (estudie Marcos 15:34). Puesto que El sufrió este castigo al ser separado de Dios, Sus seguidores fieles jamás tendrán que sufrirlo.
14:43-52 Jesús aprendido
Judas había negociado con los sacerdotes para traicionar a su Maestro, prometiéndo guiarles al sitio dónde Jesús iba a pasar la noche, lejos de las multitudes. Aunque Jesús sabía de este complot, fue de todos modos al sitio acostumbrado donde sabía que Judas le iba a encontrar. Un grupo de soldados, guiados por Judas, interumpieron la calma de la noche. Judas besó a Jesús, dando la señal a los soldados que fue el momento oportuno para aprender a Jesús. Un discípulo trató de defender a Jesús con la espada, cortando la oreja de un hombre que acompañaba a los soldados (véase Lucas 22:50-51 y Juan 18:10,11 para más detalles). Pero entonces los discípulos huyeron, dejando a Jesús solo con sus opresores y con Judas.
14:53-65 El juicio de Jesús por los judíos
Aunque era muy tarde en la noche, trajeron a Jesús frente a la corte suprema de los judíos para juzgarle. Dieron la mordida algunos testigos falsos los cuales se contradecían en su testimonio acerca de El. Por un tiempo, parecía que la corte no encontrara testimonio consistente con el cual podría encontrar a Jesús culpable. Por fin, el sumo sacerdote preguntó a Jesús si era el Cristo. Al contestar Jesús, "sí," ellos tomaron esta declaración como evidencia de la blasfemia, o sea, el tomar el lugar de Dios, y así le encontraron culpable. Le escupieron, le golpearon y se burlaron de El.
14:66-72 Pedro niega a Jesús
Pedro había entrado cuidadosamente en el patio para mirar el juicio, pero varios individuos comenzaron a reconocerle. Una criada del sumo sacerdote le preguntó si no le había visto a él con Jesús. Pedro afirmó no entender lo que ella tuvo en mente. Luego, ella comenzó a contar a los otros que él era discípulo de Jesús y él lo negó rotundamente. Por fin, alguién notó su acento de Galilea y le acusó de seguir a Jesús. En este momento Pedro se asustó y negó vehementemente conocer a Jesús, aun pidiendo a Dios que le maldijere si le conociera. El gallo cantó y Pedro se acordó de la advertencia de Jesús y se dio cuenta con asco de lo que había hecho. Se fue rápidamente y lloró amargamente.
Note: El fracaso de los discípulos
Los apóstoles abandonaron a Jesús en forma miserable cuando El más les necesitaba. Ellos huyeron y luego Pedro le negó. ¿Por qué lo hicieron? Antes habían apoyado fielmente a Jesús. Piense en algunos factores que contribuyeron a su fracaso.
(1) No hicieron caso cuando Jesús repetidas veces les advirtió del sufrimiento que venía, porque estaban distraidos disputando entre si acerca de quién de ellos iba a ser el mayor.
(2) Tuvieron un exceso de confianza. Pocas horas antes de su fracaso, Jesús les advirtió que le iban a abandonar, pero no hicieron caso.
(3) No vigilaron y oraron en el huerto tal como Jesús les había mandado que hicieran. Así no fueron preparados mentalmente para enfrentar la prueba.
Nosotros podemos fracasar al ser tentados por las mismas razones si no tenemos cuidado.
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