¿DIOS NOS HABLA DIRECTAMENTE EN SUEÑOS?

* Un hermano bastante avanzado de edad soñó con casarse con una hermana. Fue a ella e insistió en que se casara con él, ya que según sus palabras, fue la voluntad de Dios revelada en el sueño. Hubo bastantes problemas.
* Un joven pensó tener “una señal” que cierta muchacha era la que Dios quería para él. Cuando llegó a ser obvio que la señorita no era muy espiritual, costó mucho convencerle a dejarla debido a “la señal” que pensó haber tenido.

¿QUE SON LOS SUEÑOS?

Los sueños son una serie de pensamientos, imágenes o emociones que ocurren al estar uno durmiendo. Nuestros pensamientos, preocupaciones y temores que muchas veces no atendemos al estar “conscientes”, van a nuestra subconsciencia y reaparecen cuando dormimos, así revelando mucho acerca de nuestro carácter.

DIOS HABLÓ POR SUEÑOS EN TIEMPOS DE PROFECIA

Números 12:6 dice acerca de un profeta, “en sueños hablaré a él”. Así hubo muchos ejemplos de Dios hablando por sueños en los tiempos de revelación, por ejemplo: Abimelec (Gen. 20:2); José, Nabucodonosor, etc.
Joel profetizó que en el tiempo de revelación que comenzó en el día de Pentecostés, “vuestros ancianos soñarán sueños” (Hechos 2:17).
Pero hoy, no vivimos en tiempo de profecía. Pablo dijo que al llegar “lo perfecto” (la revelación completa de la voluntad de Dios), “las profecías se acabarán” (I Cor. 13:8). Por tanto, Dios no habla hoy en sueños. Con las escrituras inspiradas podemos ser “perfectos, enteramente preparados para toda buena obra” (II Tim. 3:16,17). No hay necesidad ninguna de que Dios nos diga cualquier cosa de cualquier índole en un sueño.

PELIGROS CUANDO UNO CONFIA EN SUEÑOS COMO REVELACIONES

(1) Contradicciones: En todas las sectas, hay personas que afirman recibir revelaciones en sueños. Piensan que sus sueños son señal de estar bien con Dios. ¿Dios hablaría a todos en sueños aunque se contradicen en puntos básicos?
(2) El tomar un sueño como señal de Dios, cuando no lo es. Los ejemplos dados al principio de este artículo ilustran este peligro.
(3) Jactancia. Algunos han dicho algo así: “Dios me habla en sueños porque soy muy espiritual. Si tu fueras más espiritual, Dios te hablaría en sueños también”. Al jactarse así en forma directa o indirecta, los que así hablan demuestran faltar madurez espiritual.

NUESTRA SUBCONCIENCIA PUEDE HABLARNOS EN SUEÑOS

Han habido personas con conciencias bien adiestradas que han sido motivadas a hacer lo bueno por medio de los sueños.
* Un joven soñó que había ido al infierno. Al despertar, decidió bautizarse en Cristo.
* Otro joven que robó algo, oyó una voz al estar durmiendo que devolviera lo que había robado.
En los dos casos, los jóvenes recibieron buenos mensajes de sus conciencias a través de los sueños. Pero, no eran revelaciones directas de Dios, sino indirectas, por medio de las conciencias bien adiestradas.

DEFENSAS DEL CONCEPTO QUE DIOS NOS HABLA DIRECTAMENTE EN SUEÑOS

(1) Testimonios: La defensa principal del concepto que Dios nos habla directamente en sueños proviene de testimonios. Dicen muchos haber soñado con algo y luego sucedió.
La coincidencia explica casi todos estos testimonios. Es que soñamos con tantas cosas y naturalmente algunas de ellas suceden. Pero, también ¡muchos de nuestros sueños no se llevan a cabo!
* Su servidor sueña mucho con los tornados (¡quién sabe por qué!). Pero nunca he sido afectado en mi vida por ningún tornado.
* Recuerdo también el haber tenido pesadillas cuando mis hijas eran pequeñas que se habían muerto en la cuna. No obstante, gracias a Dios, las dos han llegado a ser señoritas. Estas pesadillas revelaron mis temores, pero no eran revelaciones de Dios.
(2) Hechos 2:17: Es verdad que Joel profetizó que los ancianos iban a soñar sueños, pero esta profecía fue cumplida en el primer siglo durante la última etapa de revelación. No es cuestión de si Dios habló en el primer siglo a los profetas con sueños, sino si así habla a nosotros hoy al tener nosotros toda la revelación de Dios en forma escrita. Los textos dados anteriormente revelan que no es así el caso.

CONCLUSION

Confiemos en las escrituras como la única revelación de Dios a nosotros. Son suficientes para guiarnos en cada aspecto de nuestra vida. No hay ninguna faceta de la vida donde la Biblia no es suficiente para revelarnos cómo proceder.