Tres conceptos de la iglesia de Cristo

(1) El concepto sectario – Los que tienen este concepto tienen la iglesia de Cristo como una alianza , o sea un conjunto, de congregaciones locales. El concepto se revela en citas como la de un tratado de Puerto Rico que dice que la iglesia de Cristo tiene como 3,000,000 miembros divididos en 20,000 congregaciones en más de 120 países. A veces se tiene la iglesia de Cristo en algún país como el grupo de todas las iglesias consideradas “fieles” por “lideres” en aquel país.
Este concepto también se llama institucionalismo y con él se promueve varios proyectos y arreglos sectarios, por ejemplo, que haya una personería jurídica oficial para la alianza en el país (como lo hacen en Cuba, El Salvador, México y otros países), reuniones oficiales para la alianza, que las iglesias de la alianza sostengan proyectos e institutos aprobados por los “líderes,” etc.

(2) El tener la iglesia como un sistema de doctrina – Al pensar en la iglesia de Cristo, algunos piensan mayormente en un sistema “teológico,” el cual incluye doctrinas como las siguientes: iglesias independientes gobernadas por ancianos, el bautismo para perdón de pecados, la adoración en cinco actos, música vocal sin instrumentos, etc. Muchas veces hay conflicto entre hermanos con este concepto con respecto a las doctrinas que deben ser incluídas como “importantes” en el sistema.
El concepto se revela con frases como, “vamos a restaurar la iglesia de Cristo.” Obviamente no podemos “restuarar” a individuos salvos, pero los que hablan así no tienen en mente individuos salvos al hablar de restaurar la iglesia, sino un sistema.

Los que tienen este concepto exigen que todos los que no hayan sido bautizados conforme a lo que piensan ser “el sistema verdadero” se bauticen de nuevo, aunque ya hayan sido sumergidos en agua como creyentes en Cristo para el perdón de pecados. Si al ser bautizados bíblicamente no entiendan bien algunos puntos vistos como “importantes” en el sistema (como la autonomía de las iglesias locales, la música instrumental, etc.), según los que tienen este concepto, deben ser bautizados otra vez, esta vez por alguien que acepte el sistema con las doctrinas que ellos vean como “importantes.”

(3) Individuos salvos – Este es el concepto bíblico. “El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” (Hechos 2:47) Los ancianos en Efeso debían apacentar la iglesia del Señor, “la cual él ganó por su propia sangre.” (Hechos 20:28) La iglesia consiste de todos los individuos comprados con la sangre de Cristo, cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida.

Solamente Dios sabe quiénes son de Su cuerpo y por tanto los hombres no pueden dar estimados en cuanto al número de individuos en ella, como lo hacen hermanos con conceptos sectarios. No se puede tener una personería jurídica nacional para individuos conocidos solamente en la mente de Dios, ni tener una reunión oficial para ellos. ¡Solamente Dios sabe hasta quiénes extiende Su misericordia!

No hay que comprenderlo todo al ser bautizado. Por tanto, cualquier individuo que llega a creer en Cristo, arrepentiéndose de sus pecados y que se sumerge en agua para perdón de sus pecados (y no para entrar en alguna secta) es añadido al cuerpo de Cristo. Es añadido aunque no entienda algunos puntos que llegarán a ser comprendidos en el futuro con más estudio y madurez (como la autonomía de las congregaciones, la música instrumental y centenares de otros puntos). No es bautizado en un sistema de doctrina, sino es bautizado en Cristo (Gálatas 3:27). Luego, al crecer en Cristo va a ir corregiéndose en cuanto a muchos de estos puntos, si en verdad es de Cristo.

Hay un montón de complicaciones y errores que proceden de no tener la iglesia de Cristo tal como es descrita sencillamente en el Nuevo Testamento, el cuerpo de individuos que han alcanzado la misericordia de Dios, los cuales son conocidos solamente por Dios. Evitemos el sectarismo y el fariseísimo.
(idea de un sermón por Bill Hall)