Criando a jóvenes

Enseñando a los jóvenes varones a respetar a las mujeres

De "Creced" 12/2/04

Introducción a la serie

¿Es más fácil criar a varones o hembras? He oído los dos lados de esta cuestión y creo que todo depende del temperamento del varón o de la hembra. Los dos tienen sus desafíos especiales. Vamos a dedicar los próximos dos boletines al análisis de algunos de los desafíos particulares que los padres cristianos tienen al criar a jóvenes, tanto varones y hembras. En este artículo vamos a estudiar la importancia de enseñar a los jóvenes varones a respetar a las mujeres.

La falta de respeto hacia la mujer en nuestra cultura

El siglo 21 ha visto una epidemia de la fornicación, el adulterio y todo tipo de impureza sexual. La revolución sexual ha sido acompañada por el machismo y la violencia en contra de las mujeres. La obsesión con la pornografía y el sexo ilícito de cualquier fuente hace daño al concepto de la mujer, del matrimonio y de Dios. Poco a poco destruye la civilización. Cuando la sociedad rechaza a Dios, comienza a ser gobernada solamente por los deseos físicos y el egoísmo. Los varones comienzan a ver a la mujer, no cómo ayuda idónea creada a la imagen de Dios, sino solamente como objeto sexual.

Los padres cristianos deben preparar a sus hijos a no contaminarse con estos males satánicos. No solamente es importante enseñar a nuestros hijos desde su niñez que respeten a al sexo femenino, sino es esencial hablar francamente con ellos desde la edad de 11,12 y 13 años acerca de la importancia de la pureza sexual. Tienen que ser adiestrados a verse como los protectores de las mujeres y no como aprovechadores de ellas. Aunque los jóvenes vean cosas que les estimulen (es imposible evitarlas), pueden aprender a controlar sus impulsos y ser caballeros cultos y refinados aunque más y más jóvenes varones estén llegando a portarse como animales.

Ejemplo de un contrato que se puede firmar

Prometo no comprar o revistas, videos o sitios en el Internet que son pornográficos, diseñados para provocar los deseos sexuales.


Principios que ayudan a los jóvenes varones a respetar a las mujeres

a. Un pacto con los ojos. (Job 31:1) Job hizo un pacto con sus ojos a no mirar a una virgen en forma no sana. Los padres deben animar a los jóvenes a hacer lo mismo a no comprar ni ver revistas o videos pornográficos o sitios pornográficos en el Internet.

Algunos han hecho este pacto en forma escrita con jóvenes de clases bíblicas y grupos juveniles. El tener el pacto hecho en forma escrita refuerza el compromiso del joven. (Véase el cajetín al lado.) El pacto con los ojos también implica cuidado con los programas de televisión y especialmente las películas que ven.
b. Un pacto con las manos. (Mateo 5:30) También el joven debe hacer un pacto con las manos a no tocar en forma no sana a las jóvenes y mujeres. Deben tener cuidado especialmente al estar "jugando." No conviene que los muchachos jueguen "cosquillas" con las jóvenes ni que las agarren "de sorpresa" sino que mantengan sus manos a un lado. Los jóvenes pueden divertirse sin tocar.
c. No apurarse a tener novia (Eclesiastés 3) No es bueno que los jóvenes tiernos, de 12-18 años, tengan novias. Hay pasiones que deban ser controladas las cuales son más difíciles para dominar si desde una edad tierna hay mucha confianza en los miembros del sexo opuesto. Un poco de timidez con respeto a las muchachas es cosa sana. Si sus hijos jóvenes no tienen esta timidez es aun más importante hablar con ellos de la importancia de la discreción.
Cuando por fin llegan a tener una novia, es sumamente importante recordar el pacto con las manos. Los placeres sexuales son para el matrimonio y no para los novios. Los varones deben aprender a tener el dominio propio para controlar las manos
(d) Proveer actividades sanas y llevarles a conocer a otros jóvenes cristianos Los padres cristianos deben de proveer muchas actividades sanas para sus hijos jóvenes, especialmente actividades con otros jóvenes cristianos. Por más tiempo que puedan pasar con otros jóvenes cristianos, mejor. Que les inviten a sus casas, salgan con ellos a dar paseos, viajen aunque tenga que ser lejos para conocer a otros.

Aun cuando no pueden estar con jóvenes cristianos es importante que los jóvenes varones tengan muchas actividades. Si les gustan los deportes, pueden jugarlos, con tal que los deportes no quiten tiempo de los servicios de la iglesia y actividades espirituales.
Como siempre, los padres deben de orar por sus hijos, pidiendo sabiduría de Dios para ayudarles a ser puros y sanos en medio de un mundo que cada día es más corrompido.