¿Cuáles son algunos principios bíblicos que pueden ayudarnos cuando nuestros hijos se rebelan?

Cuando los hijos se rebelan

De "Creced" 12/03

Acabo de pasar tiempo con unos amigos que habían pasado varios años alejados de su hijo, quién pasó ese tiempo tomando drogas y bebiendo bebidas alcohólicas con compañeros mundanos. Me hablaron de los conflictos que tuvieron, de cómo él hijo había robado dinero de ellos y por fin se arrepintió.

¿Cuales son algunos principios bíblicos que pueden ayudar a los padres al enfrentar la rebelión de sus hijos?

Reglas que los padres tienen derecho de exigir de sus hijos adultos

(1) Si no estudian, que tengan o busquen trabajo para ayudar con los gastos del hogar.
(2) Que lleguen a casa a una hora razonable de la noche.
(3) Que no se asocien con compañeros ociosos, los que tomen drogas o se emborrachen.
(4) Que traten a sus padres (y hermanos) con respeto y amor.

* No dejarse consumir por sentimientos de culpabilidad. (Ezequiel 18:20) Aunque todos nosotros tenemos faltas en nuestro proceder como padres, de nada sirve dejarnos deprimir sobremanera por ellas. Pidamos perdón a Dios y supliquemos Su ayuda para rescatar lo perdido.
Los hijos muchas veces tratan de aprovecharse de los sentimientos de culpabilidad, acusando a sus padres de entrometerse demasiado en sus vidas, de ser demasiado estrictos, etc. De ningún modo los padres deben dejarse manipular así, sino con amor deben admitir faltas, pero a la vez impresionar a los hijos que como adultos son responsables por sus propias acciones.

* Permitir que los hijos sufran las consecuencias por su rebelión. El hijo pródigo solamente se despertó en cuanto a la insensatez de su rebelión al estar con los cerdos (Lucas 15:15-17). Es interesante notar que el padre de la historia de Jesús, no impidió que su hijo sufriera las consecuencias de su rebelión, sino se despidió de él tristemente, esperando que los sufrimientos le abrieran los ojos, lo cual en efecto pasó. Sin embargo, muchos padres impiden lo que despertaría a sus hijos – el ver las consecuencias de su rebelión.

(a )El hambre. Entre otras cosas es lo que despertó al pródigo de Lucas 15. Dios dice, “si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.” (2 Tes. 3:10) Los padres que dan comida y abrigo a un hijo adulto que no quiere trabajar o buscar trabajo facilitan su rebelión.

(b) El encarcelamiento. Si un hijo es arrestado por su rebelión, los padres deben pensar dos veces antes de pagar rápida-mente la fianza para que salga, especialmente si no demuestra tristeza por sus acciones. A veces unos días en la cárcel, por tan feos que sean, abren los ojos de los pródigos.

(c) Las deudas. Si un hijo rebelde se mete en problemas económicos por jugar, destruir propiedades al estar bajo la influencia del alcohol o las drogas, no querer trabajar etc., los padres no deben librarle de estas consecuencias. Aunque les cueste mucho ver el sufrimiento de sus hijos, deben reconocer que es quizás lo que les despierte.
Mis amigos, mencionados arriba, dijeron que su gran error al estar su hijo en el proceso de rebelarse, fue el facilitar su rebelión. Dejaron que él siguiera viviendo en su casa por varios meses sin pagar renta y sin trabajar. Le compraron un auto y cuando el hijo lo chocó, pagaron las reparaciones. Así el joven no llegó a ver la consecuencias de su rebelión, hasta que los padres se despertaron y le dejaron sufrirlas.
Hijos que han terminado con sus estudios y viven en la casa de sus padres deben trabajar y ayudar a sus padres con los gastos. Los que se niegan trabajar, sino pasan su tiempo durmiendo y vagando con amigos ociosos están en rebelión y los padres que lo permiten, son cómplices.

Pasos en la rebelión

(1) Compañeros mundanos (1 Corintios 15:33) Casi toda rebelión comienza con los compañeros superficiales del mundo. Cuando son niños, podemos prohibir este tipo de amigos, pero mientras más grandes son, más difícil es.
La mejor forma para evitar este problema es asegurarnos que nuestros hijos se relacionen con buenos jóvenes desde su niñez. Debemos invitar continuamente a otros buenos cristianos, especialmente sus niños y jóvenes, a pasar tiempo en nuestros hogares y en actividades fuera del hogar. Si llegamos a saber de reuniones especiales de niños o jóvenes para estudios bíblicos u otras actividades, enviemos a nuestros hijos a ellas desde pequeños. (Por más años que lleguen a tener, más tímidos se ponen y más resisten la idea de reunirse con otros de su edad. Por tanto, es esencial que les juntemos con otros desde pequeños.)
(2) Resentimiento en cuanto a las reglas del hogar. No quieren asistir a las reuniones de la iglesia diciendo, “mis padres me fuerzan ir a las reuniones.” “Ustedes siempre me quieren controlar.” “Ya tengo X años, y sé hacer mis propias decisiones.” “Es mi vida.”
Los padres no deben ceder a este tipo de manipulación, sino con amor deben insistir en que al vivir en la casa de ellos, tendrán que vivir conforme a las reglas del hogar. Como el padre del hijo pródigo, deben decirles que si no les gustan las reglas (y si son tan independientes como afirman), pueden dejar la casa y conseguir su propio lugar dónde vivir.
(3) Comportamiento dañino e irracional. Quizás comiencen a tomar las bebidas alcohólicas o las drogas ilícitas, metiéndose en la pornografía y la fornicación. O, quizás se enreden en alguna doctrina falsa. Es la etapa más difícil para los padres, pero la esperanza es que al caer profundamente en el pecado, los hijos se despierten a lo que es en verdad la vida.

* Expresar el amor. Aunque los buenos padres tienen que insistir en soluciones difíciles, siempre deben de expresar su amor. Aunque los hijos no lo acepten en el momento, el tiempo y la madurez muchas veces les abren los ojos.

* La oración, el apoyo de hermanos. La oración es una clave para rescatar a los hijos perdidos. También, debemos pedir la ayuda y las oraciones de los hermanos para soportarnos en los tiempos difíciles.

* La ayuda profesional si su hijo es adicto de las drogas. Haga todo lo posible por conseguir ayuda profesional para su hijo adicto.

* El optimismo. Es interesante notar que el padre del hijo pródigo le estaba esperando al regresar éste al hogar y nuestros hijos perdidos siempre deben saber que les esperamos con los brazos abiertos cuando se despierten y estén dispuestos a sujetarse a Dios y a las reglas del hogar. Y así pasa muchas veces. ¡Los pródigos muchas veces regresan! Que Dios ayude a todos los padres que les esperan.